Hola mis caprichitos!!! No me puedo creer que lleve tanto
tiempo sin pasarme por aquí. Lo sé soy una desvergonzada pero ahora con el
mundo youtube me roba muchísimo tiempo el mínimo que tengo libre, pero sabéis
que en cuanto tengo algo de inspiración os dejo mis palabrejas por aquí para
sacaros sonrisas e ideas de la cabeza.
Sois mi mejor terapia contra el estrés y sobre todo contra
el aburrimiento de unos dedos quitos y una mente que no para de funcionar. Hoy os
quería contar un problema que lleva conmigo demasiado tiempo y quería compartirlo
con vosotros ya que creo que estoy sobrellevándolo ahora bien pero muy poco
a poco y sigo teniendo épocas de crisis
existencial.
No es un problema de salud, por suerte, sino algo que le
pasa a la mayoría de la población y es difícil combatir sólo con la teoría. Ese
problema del que os hablo es la frustración encadenado a miedo al fracaso con
un toque de cobardía.

Lo principal que noto en mi forma de ser es una indecisión mortal
ante las más estúpidas decisiones, compro esto o lo otro, me quedo en casa o
salgo, con o sin bufanda, llamo ahora o después… y así toooodo el santo día. Dándole
vueltas a todo, y es que tengo mucho miedo al fracaso ya que eso conlleva a la desesperación
de mi ser y esa vocecilla malvada que todos tenemos allí dentro que te repite
una y otra vez ves te lo dije, te lo dije, yo tenía razón no lo ibas a
conseguir y zas mírate ahora… etc. etc. etc. Es algo que no soporto esa sensación
de HAS ELEGIDO MAL, es un run run que se mete y hasta que no grito o cambio de
tema para olvidad completamente el que trae esa discusión interna no paro de
darle vueltas y más vueltas. Sé que es algo que nos pasa muchas veces y a muchas
personas les afecta realmente en su vida ya que prefieren adoptar una tesitura
vital a modo de pasar desapercibido o de no luchas por algo que realmente
quieren pero que está bastante alejada de su zona de confort.

Por esto y mucho más quiero animarles a no sufrir. Hay decisiones
que tienen que sopesar muy deliberadamente sino puede haber grandes
consecuencias, pero por ello hay que comenzar de alguna manera, por las cosas más
sencillas, no nos vamos a morir si el pelo corto no nos queda bien, o si
perdemos un dinerillo yendo a ese restaurante que tanto nos llamó la atención,
o si no nos gusta el sushi o la comida hindú. Son cositas que nos deben ir soltando
al mundo de la toma de decisiones. Todo este proceso tiene una consecuencia de
lo más positiva y es que poco a poco vamos adoptando una postura con la que nos
vamos a sentir cómodos y que no se va a dejar manejar por nadie, desde la
experiencia , el hacer cosas que otros dicen con tal de no decir lo que nos
parezca a nosotros por no quedar mal o la tontería de excusa que nos rule en la
cabeza es muy humillante y muy cobarde, nosotros somos como somos, pensamos lo
que pensamos, si otro piensa diferente OLÉ ¡VIVA LA DIFERENCIA! Pero no tenemos
que achantarnos haciendo cosas que no nos placen o con las que no estamos de
acuerdo. Hay que dar una paso hacia delante y decir lo que pensamos, sentimos…
y en todos los ámbitos. Amor, trabajo, familia, amistad... incluso consigo
mismo porque no hay mayor enemigo que la vocecilla de la que os hablaba antes,
dadle una lección y demostrarle que no os equivocabais, y si lo hacíais era
para vivir una experiencia que sin esa valentía nunca hubierais vivido. Porque como
siempre digo que vosotr@s lo valéis todo, todo lo que queráis conseguir y todo
lo que queráis vivir, lo tenéis al alcance de la mano, o mejor, de ese pasito
adelante para decir aquí estoy, respeta mi opinión porque soy un/una valiente.

ENCAPRICHAROS DE LA FELICIDAD NOCTURNA
FANI